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Hiroshi Kobayashi creció en una familia en la que la cultura gastronómica era más que un privilegio, un estilo de vida. Desarrollar la capacidad de sentir las texturas y aromas de un plato con sólo mirarlo, fue el comienzo de un sueño que en muy poco tiempo tomó un aire de verdad.

Hiroshi llegó a España en 2004 seducido por el vino, Japón no era entonces una tierra de cultura vinícola, pero su paso por un restaurante español despertó su gran curiosidad por estos caldos. Esta curiosidad le hizo fijar como objetivo el titularse como sumiller y trabajar codo a codo con los mejores del sector. Su espíritu curioso y entusiasta le hicieron pasar por los mejores restaurantes de España, pisar bodegas de renombre y compartir ideas con grandes enólogos de España.

En su carrera por aprender todo sobre el vino, Madrid se cruzó en su camino y en muy poco tiempo caló profundo en su corazón, la variedad en la oferta gastronómica le fue inspiradora y apasionante a partes iguales y le llevó a presentar una cara poco conocida y atrevida de la gastronomía nipona.

Su primer gran reto, desmontar mitos y sacudir nuestras creencias sobre la cocina oriental, Japón es mucho más que sushi, y se había propuesto conquistarnos con las místicas brasas niponas.

Cruzar las puertas de Tori-Key son un pase express al Japón callejero, un Japón atrevido y al tiempo sofisticado, un proyecto gastronómico que está acorazado por una bodega de vinos y sakes que es simplemente espectacular.